jueves, julio 26, 2007

El futuro de Hollywood


Un buen amigo de este blog (y de este bloguero) me ha pasado un libro que tenía ganas de leer desde que vi hace poco un anticipo en La Razón. Se titula La gran ilusión. Dinero y poder en Hollywood, el autor es Edward Jay Epstein y lo ha publicado Tusquets. Es, por lo que he podido ver hasta ahora, un ensayo exhaustivo y repleto de información sobre el funcionamiento del Hollywood moderno, donde quedan al descubierto muchos engranajes de la fábrica de sueños, y se tocan sin tapujos temas como la fórmula por la que se guían todas las superproducciones, la progresiva infantilización del público, la tremenda importancia de los mercados alternativos (DVD, televisión de pago) o la intencionalidad política de las películas (esto último no tiene nada de nuevo, y a ver si hablamos de ello algún otro día).

Sólo he tenido tiempo de hojearlo, claro, pero nada más empezar me he encontrado con un texto referente a El señor de los anillos. El retorno del rey (2003) que, como recordarán, se llevó once Oscar en la ceremonia de 2004, que me ha parecido más que significativo. Se lo reproduzco a continuación:

El señor de los anillos. El retorno del rey la crearon principalmente animadores informáticos. En la filmación de más de mil planos de la película -más del 70 por ciento del número total de planos- no intervino ninguna cámara. Estas partes las crearon técnicos digitales que trabajaban para empresas autónomas de gráficos de ordenador en lugares remotos del mundo. Algunos planos se crearon a partir de cero, mientras que otros combinaban actores de carne y hueso con capas creadas digitalmente. (…) La mayoría de los compositores digitales, especialistas en incendios, artistas del rotoscopio, modelistas digitales, vaqueros digitales, creadores de software y coordinadores de captación del movimiento que trabajaron en El retorno del rey estaban separados tanto en el tiempo como en el espacio de la acción que tenía lugar en el plató y prácticamente no tenían ningún contacto personal con los actores, el director, el personal de producción o siquiera unos con otros. Mientras que en este caso el proceso dio resultados asombrosos -como atestiguaron los once Oscar-, también auguró un futuro para Hollywood que dependería mucho más de las manipulaciones del ordenador que de las de la cámara”.

Si me apuran, quizás podríamos añadir que dependerá mucho más del ordenador que del director, el guionista o los actores. En todo caso, el párrafo da que pensar.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Si, el libro de Epstein es muy, muy bueno. Lo he leído ya y me ha preocupado muchísimo lo que usted dice: ¿se acabó lo que llamamos cine?. Parece que estamos "on the road" y que va a dar lo mismo quién dirija, quién actúe y solo va a importar cuanto dinero va a producir. Lo peor, lo que mas me aterra, es la infantilización gradual y constante del público. Dentro de muy poco terminaré siendo uno de ellos, quiera o no, porque el cine de toda la vida, lo que llamamos "clásico", se murió.¿Veremos "mundos en llamas mas allá de Orión"?.

mirash dijo...

Aunque mi visión hacia el futuro de Hollywood es menos pesimista que la de anónimo, he de admitir que me repatea el hecho de que el cine ya no es el séptimo arte sino una multimillonaria empresa. Es cierto que aún encontramos buenos frutos, pero ¿con menos frecuencia que antes? Puede, pero los tiempos cambian, y eso no puede evitarse.