viernes, febrero 09, 2007

Menos humos

Leo que en algunas zonas de Inglaterra y Estados Unidos han prohibido a los actores de teatro fumar en el escenario; ni siquiera se les permite utilizar cigarrillos de hierbas, de esos que suelen dar el pego cuando el actor prefiere no consumir tabaco de verdad. Precisamente el fin de semana pasado vi en DVD una peli que me permito recomendarles, Gracias por fumar, que en un tono paródico muy de agradecer habla de las argucias de la industria tabaquera para seguir vendiendo sus productos; el cine, claro, es uno de sus principales vehículos publicitarios. Todos hemos visto a Mel Gibson y Bruce Willis encadenando Marlboros y llevando a cabo proezas atléticas dignas de un campeón olímpico, y a Clint Eastwood -que es un loco de la salud, y no ha fumado jamás en la vida real- quemando un Camel tras otro en Los puentes de Madison.

Pero hay otra cara de la moneda, de la que se habla al final de la cinta: la posibilidad de censurar la aparición de tabaco en las películas, y no solo en las actuales, sino utilizando la edición digital para borrar todos los cigarrillos que puedan aparecer en las películas antiguas. La idea no es nueva, y ya la desarrolló Arthur C. Clarke en su novela de 1990 El espectro del Titanic (que no les recomiendo, por muy fans de Clarke que sean, ya que es de las peores que ha escrito), donde dos de sus protagonistas se dedican a eliminar digitalmente cigarrillos y ceniceros de todas las películas clásicas, para poder presentarlas a los sensibles espectadores del siglo XXI.

¿Ciencia-ficción? Cualquiera sabe. La censura digital ya está apareciendo en algunas películas. Si consultan la entrada del 24/09/06 en este mismo blog, verán que ya hacíamos mención a cómo George Lucas modificó la escena de Han Solo y el cazarrecompensas en La guerra de las galaxias (1976) para que pareciera que Harrison Ford disparaba en defensa propia. Y cuando Steven Spielberg sacó la edición en DVD de E. T. el extraterrestre (1981) eliminó por ordenador todas las armas que portaban los agentes federales que perseguían a los niños, y las sustituyó por walkie-talkies. Y, en temas de censura, cuando alguien da el primer paso, de repente resulta mucho más sencillo dar los siguientes. ¿Se imaginan Casablanca con Humphrey Bogart enarbolando un chupa-chup?

3 comentarios:

Cruz dijo...

Puestos a censurar digitalmente, ¿por qué sólo el cigarrito y no los tiros y la frivolización de la muerte de las películas yanquis de acción? Estoy hasta los mismísimos de la cruzada antitabaco,, antialcohol, antihamburguesa, anticarnaval, antichupito de sobremesa, antinavegador GPS. A partir de ahora será aún más fácil prohibir, vista nuestra pasividad bovina ante tanto intervencionismo en nuestras vidas.

Anónimo dijo...

He visto la peli, es bastante original, aunque podrían haber ido más allá. Estupendo blog.
Inperson
jazzpalabrasywhisky.blogspirit.com

mirash dijo...

Cruz, estoy totalmente de acuerdo contigo. Sigo sin entender la manía de prohibir y censurar todo lo que se sale de la mitificada perfección. Y si no recordemos la ley seca, que lo único que consiguió fue que a la gente le entarran ganas de probar el alcohol sólo por el interés que suponía ser prohibido.
Lo dicho, genet que tiene demasiado tiempo libre...