martes, diciembre 12, 2006

Ve al báter, my friend

No sé si para vender coches, pero el anuncio de la BMW desde luego ha servido para poner de moda de nuevo la imagen de Bruce Lee (y para disparar un buen número de parodias en You Tube: una de las últimas es la de Aznar diciendo “no te adaptes al bigote, sé el bigote, my friend”). Muy aficionado a las artes marciales hay que ser para tragarse las películas de este hombre, porque la verdad es que eran todas infumables. Uno salvaría tan sólo -y no del todo- Operación Dragón (1973) y la escena final de El furor del dragón (1972), rodada en el Coliseo de Roma, con el único combate jamás filmado entre las dos grandes estrellas del género: Bruce Lee y Chuck Norris.

Además de estrellas de cine (llamarles actores sería demasiado pedir) Lee y Norris fueron verdaderos maestros de sus respectivas disciplinas. El primero desarrolló un estilo propio (el Jet Kune Do) y el segundo fue campeón mundial de kárate seis veces antes de meterse en las películas. Pero hoy estaba yo interesado en desvelar a dos impostores, una pareja de auténticos caraduras que se forraron interpretando a maestros orientales cuando la verdad es que no tenían ni idea de por dónde se abrocha un kimono.

El primero es Pat Morita, el señor Miyagi de la saga de Karate Kid. Mucho “dar cera, pulir cera”, pero este actor procedente de la comedia no sabía absolutamente nada de kárate cuando le ofrecieron el papel. Escenas cortadas a medida y un eficaz uso de los dobles permitieron dar el pego. Por lo demás, otro inútil total era Ralph Macchio, el chaval protagonista de las tres primeras pelis de la saga (en la cuarta cambiaron y cogieron a una jovencísima Hilary Swank), y creerse que su personaje pueda aguantar frente a una panda de cinturones negros con mala uva entra de lleno en el territorio de Arthur C. Clarke. Así que la saga de artes marciales con mayor éxito que se haya hecho en Hollywood está protagonizada por unos actores que no sabían absolutamente nada del asunto.

Y el otro es, desde luego, David Carradine. Que el pequeño saltamontes siga yendo por la vida de maestro oriental es algo que escapa al entendimiento más común, pero ahí le tienen, trabajando con Tarantino y sacando vídeos sobre Tai Chi y similares. La verdad es ésta: cuando comenzó a prepararse la serie televisiva Kung Fu, el actor en quien se pensó para protagonizarla era Bruce Lee. A última hora, los productores se echaron atrás: Lee era chino y encima lo parecía, y el público norteamericano no querría ver una serie cuyo papel estelar corriera a cargo de un oriental. Así que recurrieron a Carradine, que tenía una cierta experiencia como bailarín y parecía chino, pero sin pasarse. La serie fue un éxito, Carradine empezó a dárselas de maestro (no hubiera quedado bien que reconociera que no sabía ni que era eso del Kung Fu), y hasta hoy. ¿Y Bruce Lee, el que verdaderamente conocía el tema? Pues ya se lo imaginan: be al paro, my friend.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Muy señor mío:
Que fuentes de información ha usado para hablar de Pat Morita?
A mí me habían contado que era uno de los máximos maestros de una de las escuelas de Karate, no se si recuerdo bien, la Goyu Riu.

Vince dijo...

Mi fuente de información son, básicamente, notas del rodaje y reseñas biográficas sobre el personaje.
El kárate que aparece en la serie Karate Kid es, en efecto, Goju (que no goyu) Ryu (en la tercera parte se les ve claramente practicando el kata Seienchin), pero conozco bastante bien esa escuela y jamás he oído hablar de Morita como maestro ni por casualidad.

Paulova dijo...

Bruce Lee es, poco más o menos, el héroe de uno que vive por aquí cerca... jeje... Y David Carradine se parece a su hermano, tengo entendido. ¡Olvidaba que es usted un gran aficionado al karate!