domingo, noviembre 05, 2006

"Remakes" involuntarios



Como todos los domingos, pongo la radio durante el desayuno. Hoy me encuentro con una entrevista a Luis Miguel Carmona, que acaba de publicar un libro sobre los remakes en el cine. La idea es original, y el libro tiene buena pinta; lo malo es cómo se va desarrollando la tertulia. Primero, hay que aguantar los comentarios de una tal Isabel (no conozco su apellido) que responde a todas las características de ese temible espécimen que es el progre disecado (no reciclado): el cine yanqui es malo, es colonizador, es simplista, es imperialista, etc, etc, y más etc. A estas horas de un fin de semana, la verdad, no tiene uno el eso para ruidos.

Segundo, a medida que charlan, autor y tertulianos se van sobrando más: le perdonan la vida a Abenamar por Abre los ojos, sostienen que Interferencias, la cuarta versión de The Front Page perpetrada en 1988 por Ted Kotcheff y protagonizada por Burt Reynolds y Kathleen Turner no está nada mal y tiene “un ritmo trepidante” (Perdonen: ¿ese ruido del fondo no es Billy Wilder retorciéndose en su tumba?). Y para terminar, Carmona se despide con su descubrimiento de que Atmósfera Cero, aquella cinta de ciencia-ficción protagonizada en 1980 por Sean Connery, es un remake oculto de Solo ante el peligro (Fred Zinnemann, 1952) “cosa que nadie ha dicho antes”. Uy, no, qué va. Sólo casi la totalidad de los críticos cuando se estrenó, no sé cuánta gente del público que la vio, y hasta la revista Mad en la versión paródica que publicó de la misma. Gracias por iluminarnos, colega.

Hay otro tipo de remakes de los que no sé si habla este libro: los que se hacen sin querer. Ha ocurrido en ocasiones que dos películas hechas en distintos países y diferentes épocas tienen algunas escenas más que similares. Uno de los ejemplos más claros es el del ladrón que está desvalijando un piso, cuando de repente suena el teléfono: lo coge, y es la llamada de una emisora de radio ofreciendo un importante premio si responde a determinada pregunta. El ladrón contesta correctamente, y el dueño del piso es el beneficiado del premio. ¿Les suena? No sería extraño, pues ha aparecido en dos magníficas películas: Historias de la radio, dirigida en 1955 por Jose Luis Saenz de Heredia, y Días de radio, realizada en 1987 por Woody Allen. Bien es cierto que en cada una la historia es tratada de forma muy distinta, pero la casualidad sigue siendo considerable...

... Aunque no es la única. Me lo dejo para otra ocasión, pero una famosísima -y reciente- película española es lo que se dice clavada a una cinta americana de la que hoy no se acuerda nadie. ¿Les suena cuál puede ser? ¿Y por qué, a pesar de la similitud entre ambas, no puede hablarse de plagio?

POSTDATA: Como pueden ver, seguimos con el apagón gráfico. Como dijo aquél, "estamous trabajando en ellou"... Mientras, pueden pinchar en el rectángulo para ver una captura de Historias de la radio.

2 comentarios:

beriberi dijo...

¿Pero cómo se le ocurre meterse para desayunar una tertulia... de cine? Críticos de cine; eso si que es un "remake involuntario". De sí mismos y de todo lo que les rodea. Puaj!!!!
Hasta otra, dinopalomitero.

Paulova dijo...

Desde luego, hay que tener valor... ;)