lunes, febrero 25, 2008

Premiados a destiempo (o la teoría de los Oscar de Vince)


“Mamá, esto es para ti, es para tus abuelos, para tus padres Rafael y Matilde. Esto es por los cómicos de España que han traído, como tú, la dignidad y el orgullo a nuestro oficio. Esto es para España y para todos vosotros”.

Yo creo que no se puede ganar mejor ni estar más acertado en el discurso (como español, gracias por la parte que me toca). Pero ahora que nos hemos alegrado todos, vamos al asunto. Recordarán que hace unos días les prometí una entrada especial si Bardem se llevaba el Oscar, y lo prometido es deuda, así que se la voy a colocar ahora. Es una especie de juego, en el que, lógicamente, pueden estar ustedes de acuerdo conmigo o no. Y el premio de este chico nos viene que ni pintado para empezar.

A ver: aunque hay unanimidad sobre la calidad de su interpretación, también han surgido algunas voces discordantes, en el sentido de que su trabajo está muy bien, pero no es su mejor papel. Demasiado monolítico, dicen (yo no estoy de acuerdo, pero todas las opiniones son válidas), y argumentan que Bardem tiene otros personajes mucho más logrados. Por ejemplo, su recreación de Reinaldo Arenas para Antes de que anochezca (2000), que le valió su primera nominación. Para ese papel perdió casi veinte kilos, aprendió inglés y trabajó un acento anglo cubano similar al del verdadero Arenas, sin contar con que es un personaje mucho más vulnerable y desgarrado que la mala bestia de Anton Chigurh. Bueno, pues, efectivamente, se encuentra con que está nominado para el Oscar al mejor actor, pero lo pierde frente a…
Russell Crowe.

Bueno, Russell Crowe es otro actor excelente, de eso no hay duda, pero ganó el Oscar por Gladiator. ¿Gladiator? Vamos, hombre. La peli está bien, es muy entretenida y Crowe está estupendo, pero ¿un Oscar al mejor actor? Pues no; yo creo que lo más lógico hubiera sido que lo ganara el año anterior, por El Dilema (1999) donde logró una creación inolvidable interpretando a ese ejecutivo del montón, como tantos otros, que se ve metido en una situación insostenible cuando denuncia ante la prensa las irregularidades de la industria tabaquera. Pero no pudo ser: lo ganó Kevin Spacey, por American Beauty.

A mí esta película de Sam Mendes me parece uno de los grandes bluffs del cine de los 90, pero es cierto que Kevin Spacey estaba en ella muy bien. Por cierto, este actor ha estado nominado dos veces, y ha ganado las dos. Eso sí que es un pleno. Sin embargo, un año en que no le nominaron fue en 1997, cuando se dio a conocer por su papel del sargento Jack Vincennes en L. A. Confidential, en una interpretación que a mí me parece mucho mejor que la de Robin Williams en El indomable Will Hunting, que fue quien se llevó la estatuilla para casa.

Otras veces se premia a un actor por un papel, y poco tiempo después sorprende con otro todavía mejor. Ejemplo: Anthony Hopkins, que gana el Oscar con su granguiñolesco doctor Lecter en El silencio de los corderos (1991); un magnifico trabajo, desde luego… pero dos años después nos regala otro mucho más elaborado y delicado, con ese mayordomo reprimido que apenas tiene armas para expresar sus sentimientos en Lo que queda del día. Le nominan, sí, pero ¿quién gana? Tom Hanks por Filadelfia.

En fin, podría seguir así hasta cansarme, o cansarles. Lo que quiero decir es, sencillamente, que todos los galardonados con el Oscar al mejor actor o actriz son gente de talento innegable… Pero muchos se llevan la estatuilla por un papel bastante por debajo de sus posibilidades. Y no quiero ni acordarme de Al Pacino en Esencia de mujer (1992), o de Jack Nicholson en Mejor imposible (1997)…

P. D. Y, ya que hemos mencionado a Hopkins, una pregunta: si se repasa El silencio de los corderos, se verá que el personaje de Hannibal Lecter está en pantalla bastante menos tiempo que Anton Chigurh en No es país para viejos. Sin embargo, Hopkins ganó como actor principal, y Bardem ha ganado como actor secundario. Misterios de la Academia…

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Magnífica cadena de oscars/noscars! Es como sacar las cerezas del cubo, tiras de una y salen las demás (pero para este caso hay que saber mucho, claro). Felicidades por la entrada, es muy buena. Ah! y también por los aciertos.

Mausoleo dijo...

Hey! Me encanta este juego... ¡Creo que tengo uno! Uno de esos Oscars de "sentimos no habérselo dado antes"...
Goopy Golberg en "Ghost". Se lo habrían podido dar (ya puestos a dárselo) por "El Color Púrpura", pero no lo hicieron. Así que cuando apareció en un papel secundario como papel cómico (malo) en una historia dramática (mala) acompañada de dos actores peores, van y le dan un Oscar... Inexplicable.

Anónimo dijo...

Un permisito. ¿Que tiene que ver el tiempo que dura la actuación de alguien con la calidad de la interpretacion?. Creo que nada. Ah, perdón, pero a mi Bardem no me gusta en general, ni en la pelicula de los Cohen ni en ninguna. Está mejor en la de Schnabel, pero porque el texto era fuera de serie. Siento disentir de usted en esto, aunque su blog es de calidad e interesante.

Vince dijo...

Anónimo, le explico: el tiempo en pantalla no influye en la calidad de la interpretación, es cierto, pero sí en si la nominación debe ser por un papel es principal (protagonista) o secundario (en inglés, "supporting role"). Anthony Hopkins sale tan poco en "El silencio de los corderos", que algunos apuntaron que tenía que haber sido nominado como actor secundario. En cambio, Bardem es "No es país..." es tan protagonista como Josh Brolin y Tommy Lee Jones, tanto por el tiempo que está en pantalla como por la importancia de su personaje.

Anónimo dijo...

Desde luego, ¡¡me encanta este juego!! No me extraña que haya conseguido usted afinar tanto en el pronóstico... ¡Como que tiene su particular regla de tres!

Paulova

La vieja dijo...

Magnífico análisis, Vince.
Suelo entrar a menudo aquí muy calladita.
Pero hoy he tenido que hablar.

Ardura.LL dijo...

La academia a remolque. Quizas si pararan un año para pensarse las cosas, sin entrega de premios. Un poco en Stan By. Lo que si me alegra de esta ultima gala es ver que cada vez el cine Europeo gana enteros dentro de la academia, al fin se dan cuenta que al otro lado del charco se hace muy buen cine.
Todos sabemos el orgullo patriota que ostentan los giris!

Saludos desde la costa norte. Vince.