domingo, febrero 24, 2008

Disquisiciones a las puertas del Oscar

Vista ayer por fin No es país para viejos -la tengo en el ordenador hace un tiempo, pero, para ser sincero, quería verla en el cine-, sólo voy a apuntar un par de cosillas sobre la película y el personaje de Anton Chigurh, y luego vamos a ver qué pasa en los Oscar. Yo, personalmente, sí creo que Bardem se lo lleva, sobre todo después de ver la peli, y creo que este año los premios van a estar muy repartidos, como en el Gordo de Navidad.

Es decir, yo apuesto por: los Coen como mejor director, pero por Pozos de ambición como mejor película. En cuanto al Oscar al mejor actor, me sorprendería que no se lo llevara Daniel Day-Lewis. Y como mejor actriz… ni idea. Quizás Ellen Page o Marion Cotillard, que interpreta a Edith Piaf, y ya sabe que en Hollywood parece haberse puesto de moda premiar las interpretaciones (¿o habría que decir recreaciones?) de personajes reales.

Sobre la peli de los Coen:

Hay quien dice que no es la mejor de las suyas. Probablemente no, porque ahí están Fargo o El gran Lebowski, por decir sólo dos que la superan ampliamente. Pero esto no quiere decir que sea mala; de hecho, es magnífica y su calidad se hacer notar en detalles como la escasez de diálogos, que, por otra parte, muchas veces ni falta que hacen. Muchas escenas -el descubrimiento de la matanza de narcos, Llewelyn Moss acechado por Chigurh en el hotel, contando los pasos y viendo la silueta de sus pies tras la puerta- son prácticamente mudas, lo cual no quita para que no estén cargadas de tensión, con todo el cine atendiendo a lo que ocurre en la pantalla con ojos como platos. Narrativa cinematográfica, se llama eso, y en pocas pelis de los Coen la he visto tan desarrollada como aquí.

Y sobre el personaje de Bardem, hay un par de paralelismos interesantes. ¿Quién es Anton Chigurh? Una bestia parda con un corte de pelo horrible que se carga a la gente sin respirar, eso está claro. Pero, aunque tenga, no se lo pierdan, página web propia, se sabe poco sobre él. Unos lo comparan con un fantasma, otros con la peste bubónica. Cabe preguntarse hasta qué punto es humano. Porque a lo largo de la película nunca le vemos comer ni dormir. Sólo se detiene para curarse las heridas en una habitación de hotel. ¿Dónde hemos visto un personaje muy similar? Efectivamente: en Terminator. Esperen, que las referencias cinematográficas no acaban aquí: en un momento dado, una de sus futuras víctimas le dice “no tienes por qué hacerlo” (refiriéndose, claro está, a que no tiene por qué matarla), y él contesta “Eso es lo que dicen todos”. ¿No les recuerda a otro diálogo, este de El Séptimo Sello, de Bergman?: El Caballero: “¡Espera!”. La Muerte: “Todos decís lo mismo”.

Bueno, no son más que unos párrafos colocados aquí en una tarde de domingo. Vamos a ver qué pasa… y que gane el mejor.

2 comentarios:

El Náufrago dijo...

Felicidades a Javier Bardem!!! Al fin he podido ver la peli, y la verdad es que se lo merece. Y me encantó ese punto de dar las gracias en castellano...
Por cierto, señor Vince, ha estado usted muy atinado en sus predicciones ;-)

Un saludo!

Vince dijo...

Y encima, se ha pasado toda la ceremonia sentado al lado de Jack Nickolson. Yo no sé qué más quiere, la verdad.

Fallé con la película, no esperaba tanta unanimidad con los Coen... pero me alegro.