domingo, febrero 04, 2007

Trabajando sin palabras

Esta noche ponen El Álamo, la leyenda (2004) en TVE1, y la verdad es que, aunque fue un fracaso de público, a mí me gustó bastante. Yo se la recomiendo especialmente para que vean el papel que hace Jordi Mollá como Juan Seguín, uno de los pocos supervivientes del asedio. Me parece uno de sus mejores trabajos, muy alejado de sus interpretaciones de macarra colgao tan frecuentes cuando rueda en su tierra.

No es el único caso de actor español que demuestra talento y profesionalidad cuando cruza el charco. Que Luis Tosar es excelente ya lo sabíamos aquí, pero yo creo que era lo único visible de la soporífera Miami Vice, la peor peli de Michael Mann para quien esto blogea; Paz Vega estaba estupenda en Spanglish; y no podemos olvidar a gente como Javier Bardem o Elena Anaya, aparte de los ya instaladísimos Banderas y Pe, esta con nominación al Oscar incluída. A lo mejor es que soy muy patriotero, pero me alegro mucho cada vez que veo a un actor español trabajando en Hollywood; entre otras cosas porque me acuerdo de la época en que semejante cosa era impensable.

Aunque en los años 60 y 70 las coproducciones rodadas aquí dieron trabajo a muchos actores españoles, Hollywood se seguía resistiendo a contratarlos. Uno de los mayores inconvenientes era el idioma: nadie hablaba inglés, ni estaba demasiado dispuesto a aprenderlo. La excepción fue Fernando Rey, cuando hizo de malo en French Connection (1971), pero lo que poca gente sabe es que llegó allí casi por casualidad. William Friedkin, el director, dijo que para el papel de narcotraficante quería a “ese actor español que ha trabajado tanto con Buñuel”… pero se refería a Francisco Rabal. Cuando se dio cuenta, ya habían contratado al otro que, de todos modos, cumplió perfectamente con el papel. Rabal, por cierto, trabajaría años después con Friedkin en Carga maldita (1977), un remake de El salario del miedo (1955), de Henri-Georges Clouzot, que se estrelló en taquilla.

Y más curioso es todavía el caso de Jose Luis López Vázquez. George Cukor buscaba actores europeos para Viajes con mi tía (1972), que se rodaría en diversos países del viejo continente, y cuando vio las pruebas de López Vázquez, le pareció perfecto para interpretar a uno de los antiguos amantes de Maggie Smith. “Señor Cukor, hay un problema”, le dijeron. “Este hombre no habla inglés”. En lugar de hacerle doblar por otro actor, cosa bastante frecuente por aquel entonces, Cukor tomó una decisión drástica: “Entonces, que no hable”. Y, en efecto, el papel de López Vázquez en esta película es prácticamente mudo, resuelto con la habilidad gestual del que ha sido sin duda uno de los grandes interpretes de nuestro cine. ¿A dónde hubiera podido llegar -él y otros muchos- de haber pasado por una academia de idiomas?

2 comentarios:

Paulova dijo...

¿"Viajes con mi tía" es una adaptación de la novela de Graham Greene? No sabía que existía... Me encantaría verla.

Lynx dijo...

gracias x avisar, me quedé en el álamo de john wayne y ni había oido hablar de éste; curiosos billybob crockett y dennis quaid como general prudente, malo-malísimo santana