martes, septiembre 19, 2006

Si bebes no conduzcas, Richard



La otra noche, a esas horas en las que las televisiones son una mina de películas sorpresa, pesco en Antena 3 El desafío de las águilas (Where eagles dare, Brian G. Hutton, 1969), con Richard Burton y Clint Eastwood, una cinta de esas de misión arriesgadísima durante la Segunda Guerra Mundial, en la línea de Los cañones de Navarone (Guns of Navarone, J. Lee-Thomson, 1961), pero bastante más floja. De todos modos, es entretenida, aunque al volver a verla no puedo dejar de recordar el comentario que sobre ella hizo Robert Zemeckis: “¿No es esa en la que Clint Eastwood se carga a más tíos que ningún otro en la historia del cine?”.

Pues sí, es ésa. Porque es que ni buscando se encuentran unos nazis más tontos que los que aparecen en El desafío... Su único cometido parece ser invadir la pantalla para que Clint los vaya matando a puñados. Aunque la verdad es que el futuro alcalde de Carmel tenía peligros más serios y reales de los que preocuparse: por ejemplo, su compañero de reparto, Richard Burton.

Que Burton bebía como un cosaco no era ningún secreto, pero de alguna manera, siempre se las arreglaba para estar a tiempo en el rodaje. El problema surgió una tarde en la que tenían que rodar una escena en una moto con sidecar, con Burton conduciendo por una pista helada y Eastwood bajándose para colocar explosivos en unas torres de alta tensión. Burton apareció en tal estado de intoxicación etílica que apenas se le entendía al hablar; no eran las mejores condiciones para llevar una moto por el hielo, y menos transportando a otra estrella. Por eso en la película vemos a Eastwood conduciendo, y a Burton en el sidecar intentando cumplir con su papel; el intercambio de posiciones fue sugerencia de Clint, y el director no tuvo que pensárselo demasiado para estar de acuerdo.

3 comentarios:

LE BLOG dijo...

¡Qué bueno! Me encantan las anécdotas que cuentas.

Cruz dijo...

En cualquier película de género que se desarrolle durante la II Guerra Mundial, parece ser obligado el que los alemanes sean tontos y torpes, más que nada para que las fuerzas aliadas cumplan sus misiones sin excesivos problemas. "El Desafío..." no es una excepción. Por cierto, a mí me parece mucho más entretenida y con mejor guión que el de "Los cañones de Navarone". No aguanto el cine bélico y "El Desafío..." es la única que he soportado. Incluso la he visto más de una vez.

Anónimo dijo...

Richard Burton era un alcoholicazo que tenia a Oliver Reed y Peter O'Toole como compañeros de fiesta cuando salian por Londres en los 60 y 70. Oliver Reed murio durante el rodaje de Gladiator asi que Ridley Scott tuvo que contratar a un actor y "pegarle" digitalmente la cara de Reed en las escenas que no pudo rodar. Richard Burton esta muy bien en la peli "Quien teme a Virgina Woolf", donde actua borracho junto a su mujer Liz Taylor.
GPL, Dallas, TX