martes, junio 12, 2007

A vueltas con lo mismo

El 58 por ciento de los españoles considera al cine que se hace aquí “mediocre” y “de poco interés”, según una encuesta que acaba de publicar Sigma 2.

Está bien saberlo. A fin de cuentas, llevamos años conociendo la opinión del cien por cien de los directores de cine español, según la cual su cine es el mejor que jamás se haya hecho sobre la superficie del planeta; lo que pasa es que no nos enteramos porque las multinacionales de Hollywood nos han abducido el cerebro para que vayamos a ver sus bodrios.

Detrás de esta encuesta, no muy sorprendentemente, se halla la larga mano de las cadenas de televisión que, como sabrán, están obligadas por ley a invertir en cine español. Nunca se han negado a hacerlo, pero lo que no quieren es que les obliguen a meter su dinero en proyectos a los que no le ven viabilidad económica ni de público (que, en el caso que nos ocupa, viene a ser lo mismo). Alejandro Echeverría lo ha dicho muy claro, y estoy completamente de acuerdo con él: “El cine español es un chiringuito, y tiene que convertirse en una industria”. Creo que las ayudas públicas son necesarias; pero también creo que debería tenderse a reducirlas, a medida que la industria del cine aprendiera a independizarse como tal.

También tengo escrito en este blog -y lo repito ahora- que en los últimos tres años el cine español ha sufrido una campaña en su contra sin precedentes, por los sectores más ultramontanos de la sociedad. Y, de la misma manera, tengo escrito también que eso no es excusa para no practicar un poco la palabra menos utilizada en nuestro celuloide: la autocrítica. De hecho, quizá con menos críticos y más autocríticos de cine nos fueran mejor las cosas. Creo, sinceramente, que el cine español en conjunto no ha evolucionado lo que se dice nada en las últimas décadas. Las películas de hoy parecen hechas hace veinte años. Los mismos recursos, los mismos guiones y, en no pocos casos, los mismos equipos diciendo lo mismo. Si las películas fueran mejores, no habría campaña que pudiera con ellas.

Bueno, lo de hoy no es una anécdota. Es, si quieren, un desahogo. Desahóguense también si les apetece, que es sano.

5 comentarios:

Juan L. Iglesias dijo...

Le diré, don Vince: como espectador, ha habido películas españolas muy agradables, pero también absolutos bodrios. Recuerdo con muchísimo agrado aquella Días Contados que aún anda por ahí en VHS, y en el otro extremo (en el de los bodrios) no hace mucho que por el cumpleaños de mamá me ví obligado a regalarle Los Borgia, y no fue un intento de asesinato. Las privadas dirán lo que quieran, pero en concreto una de ellas se luce en sus producciones (por ley), vamos, hombre, un poquito de por favor. Yo no sé de cine ni de sus intríngulis, queda advertido. Sin embargo, estoy convencido de que el cine como arte necesita riesgo comercial. Sin School Daze, Spike Lee no nos hubiera dejado Clockers.

Anónimo dijo...

Si directores y guionistas españoles buscaran entretener al público y dejaran a un lado ser tan pretenciosos... De culturetas el cine está lleno.
¡Más MacTiernan y menos Bergman!
MAS

Vidal Sassun dijo...

Hace poco pude ver en DVD la peli "Historias mínimas". Cada vez tengo menos dudas: el mejor cine español es el argentino. Y lo digo porque España participa en la producción de no pocas películas argentinas, como es el caso de Historias mínimas, un verdadero alarde de dirección, de guión, de interpretación incluso por parte de los actores ocasionales que participan en el reparto.

¿Cómo es posible que el dinero, en manos de directores españoles, ni luzca ni apasione, y ese mismo dinero, o la mitad, en manos de argentinos nos conmueva y nos fascine? La respuesta, una vez más: el talento.

Al cine español le falta talento y creatividad y capacidad autocrítica. Le sobra victimismo, amateurismo y "subvencionitis".

Si hablamos de artes, ¿porque la gente del teatro no está dando la barrila todo el día con las subvenciones? Muchos incluso presumen de no solicitarlas y enfrentarse al salto sin red que es estrenar con dinero propio. ¿Y los cantantes y músicos? Que yo sepa, tampoco están pidiendo todo el día subvenciones a papá Estado u obligando a las empresas privadas de TV a que les paguen sus anhelos. Y podríamos seguir con pintores, escultores, fotógrafos artísticos, etc.

Cada vez está más claro que el cine español estrena por subvención, poco importa lo que dé la taquilla. Al fin y al cabo, han hinchado el presupuesto y les salen las cuentas. Sólo así se entiende el escaso filtro que existe en cuanto a producción de películas en este país. Hay muchas que uno no entiende cómo están en una pantalla.

Siento mi dureza, pero lo que no puede ser es que sean excepcionales las pelis españolas buenas en las dos últimas décadas y ellos sigan erre que erre, pidiendo para no dar nada. ¿De qué van? ¿También tiene la culpa USA de la fallida y carísima producción de Alatriste? Pues vaya.

Anónimo dijo...

Eso de la campaña ultramontana contra "nuestro" cine es, por lo menos, curioso. ¿Se es ultramontano por decir que el cine español es insoportable?.¿Se es ultramontano por decir que es sectario, repetitivo y reflejo de una progresía decadente?.¿Idem porque voluntariamente, sin que FJS o la COPE nos lo digan, hayamos dejado de no ya de ir, sino de leer algo sobre el seudocine español?. Yo creo que no, que tiene lo que se ha ido ganando a pulso. Dejemos a un lado a Amenabar, Ricardo Franco, algun Gonzalo Suarez, algun Garci y poco mas, ¿y que queda?. ¿Bollain?. Por lo menos, en la oprobiosa, antes, había cierta dignidad con 0 medios; ahora 0 dignidad con 100 medios.

Mirash dijo...

Buenos comentarios, sí señor. Pero yo para desahogarme necesito sólo una frase: el cine español es como el gazpacho, repite, repite y sigue repitiendo. Bueno,. también me permito una explicación: estoy harta de ver la España decadente, los barrios bajos llenos de prostitutas y yonquis y las familias pobres. Está bien mostrar las penas de esta sociedad (que son muchas, para qué nos vamos a engañar), pero hace unos cuantos alños que el país no está en crisis. ¿Se puede pedir un género menos deprimente? Es entonces cuando te vienen con "Borjamari y Pocholo", "Torrente" y "Los dos lados de la cama".