miércoles, mayo 23, 2007

El misterio Cukor

Como resultado del post de ayer, me quedó una cierta curiosidad por repasar exactamente qué ocurrió para que George Cukor fuera despedido del rodaje de Lo que el viento se llevó, así que me he puesto a indagar en la biblioteca. Desgraciadamente, no hay unanimidad, aunque creo que podemos descartar la supuesta homofobia de Clark Gable como motivo principal. Pero una de las fuentes más fiables es, sin duda, el propio productor (y verdadero artífice) de la película, David O. Selznick.

Tan megalómano, tan obsesivo, tan tiránico y tan genial como todos sus contemporáneos, esos magnates que con su habilidad forjaron la leyenda del Hollywood clásico, Selznick era conocido por el mote de "El gran dictador". No por su carácter despótico, sino porque no cesaba de dictar en todo el día a un ejército de secretarias. Sus memorandums -a veces de hasta veinte páginas de extensión- concernientes a los detalles más insignificantes de una película ocuparon, tras su muerte, dos mil cajas de archivo, que conservaba además correctamente organizadas.

Algunos de estos memos fueron seleccionados y editados por el historiador del cine Rudy Behlmer, en un libro apropiadamente titulado Memo from David O. Selznick. Son sólo 500 páginas, así que cabe imaginar que apenas constituyen una pequeña parte… Pero echemos un vistazo a Lo que el viento se llevó y encontramos un memo enviado a George Cukor el 8 de febrero de 1939 donde Selznick le pide que establezca un sistema de trabajo que le permita ver cada escena de la película completamente ensayada antes de que comenzara su filmación. Sólo cinco días después, el 13 de febrero, aparece un comunicado de prensa donde dice:

“Como resultado de una serie de desacuerdos entre nosotros sobre muchas de las escenas individuales de Lo que el viento se llevó, hemos decidido mutuamente que la única solución es escoger a un nuevo director en la fecha más temprana posible”.

¿Qué ocurrió? En una nota a pie de página, Behlmer aclara que los archivos de Selznick no contenían ninguna información sobre el despido de Cukor, pero cita unas declaraciones del productor fechadas en 1947: “Me pareció que, mientras Cukor era insuperable cuando se trataba de dirigir las escenas íntimas de la historia de Scarlett O’ Hara, carecía de la grandiosidad de vista y sentimiento que necesitaba la producción”.

Y Cukor, por su parte, declararía en 1968: “Mi teoría, después de todos estos años, es que para David Selznick Lo que el viento se llevó fue el esfuerzo supremo de su carrera; estaba enormemente nervioso con todo (…) Por primera vez, quiso venir al plató y ver cómo dirigía algo que ya habíamos decidido antes. Era enervante”.

Creo que queda bastante claro que no se entendían, y que Victor Fleming fue bastante más obediente… Aparte, que Cukor le cayera mejor o peor a Gable, eso ya es otro cantar.

5 comentarios:

Valentina dijo...

mucho gusto encontrar su blog..escribo solo para decir que me gusta el cine ...comprabar en mi blog..y en los otros marcados a lado de eso...Saludos desde Italia

Vidal Sassun dijo...

Estupendo su post de hoy, Vince. Al final, la homofobia se utilizó una vez más como piedra arrojadiza contra los que se salían de la norma... o del guión marcado por Selznick, en este caso.

Anónimo dijo...

Luego, "Lo que el viento ..." es la obra maestra de Selznick, no de Fleming. Demostración de que solo un "tycoon" como él es capaz de producir y dirigir (casi) una película de esa envergadura. ¿Hay parecidos de esa categoría en otras cinematografías?. Creo que no, pero no lo sé.

Scarlett dijo...

Hace un tiempo que leo este blog y quería felicitarle, ya que ha conseguido que espere con ansia sus posts.
En cuanto a "Lo que el viento...", es cierto que Selznick debía de estar muy nervioso, ya que se pretendía que fuese "La Gran Película". Lo cierto es que lo consiguió, ya que casi 70 años después todo el mundo ha oído hablar de ella, cosa que no pasa con otros grandes films.

Paco Fox dijo...

Sí: es el paradigma de 'película de productor', aunque sólo sea por ser, ajustada a la inflacción, la película más taquillera de todos los tiempos.