sábado, abril 07, 2007

Orígenes

Rescato en DVD (en los cines se me escapó) El diablo viste de Prada. Me sorprende la interpretación de Meryl Streep; ya sabía que hacía de mal bicho (¿hay bichos buenos?) representando a la directora de la revista femenina más total de Estados Unidos, pero no sabía cómo. Esperaba más gritos, más muecas, más histrionismo. Pero sus tres primeros minutos en escena, caminando, hablando, lanzando miradas, son suficientes para dejarme clavado en el sofá, al traerme el recuerdo de unas cuantas equivalentes suyas de la vida real (no sólo mujeres) con los que uno ha tenido la desgracia de tropezarse y, en ocasiones, de trabajar. A la persona que ve conmigo la película, que ha sido secretaria de gerencia en una editorial de revistas, ni les cuento los recuerdos que le trae…

Tras verla, repaso la crítica que le hizo Quim Casas en la revista Dirigido. Esto de leer las críticas después de ver una película, y no antes, es una práctica que les recomiendo, pues ayuda a encontrar aspectos que se nos podían haber pasado, o a contrastar nuestra opinión con la del sabelot… del profesional, quiero decir. Aquí, Casas tiene el acierto de recordar que la estructura de esta película es casi igual a la de El apartamento (1960) de Billy Wilder (yo añadiría que también tiene algo de Wall Street (1987), pero es que el argumento, la verdad, se ha usado muchas veces), y luego se la quita de encima en media página, en una revista cuyas críticas tienen una, dos o hasta cuatro. Parece que lo que le ha molestado es que la cinta esté basada en una novela, escrita por quien fue secretaria de la directora del Vogue estadounidense, novela que el crítico califica como pseudo literatura para chicas, tipo El diario de Bridget Jones.

Aquí es donde mete la pata. Que el punto de partida de una película sea infame, no significa que la cinta resultante también lo sea. Muchas buenas películas han tenido orígenes insospechados. El padrino existe porque Mario Puzo aceptó el encargo de una editorial para escribir una novela sobre la Mafia, mundo que desconocía en absoluto; Tener y no tener está basada en un cuento de Hemingway del que sólo se utiliza el título; Casablanca, en una obra de teatro que no llegó a estrenarse jamás; Mars Attacks!, de Tim Burton, en una colección de cromos; y la saga de Piratas del Mar Caribe, uno de los mayores éxitos de taquilla de la década… ¡En una atracción de Disneylandia!.

Sin contar con la antes mencionada El apartamento, que está basada en un personaje secundario de otra película. Cuando Billy Wilder vio Breve encuentro (1945, David Lean), le llamó la atención el hombre que dejaba su casa a la pareja protagonista para sus citas. ¿Quién era ese hombre, cómo era su vida? La idea no le dejó tranquilo, se puso a desarrollarla, y el resultado fue una de sus obras maestras.

5 comentarios:

Vidal Sassun dijo...

Vi "El diablo..." y me esperaba una pequeña chorrada bien vestida. Sin embargo, me entretuvo bastante (la vi en DVD, y uno suele ser más benévolo desde el sillón de casa) y me sorprendió como a usted la Streep, con un registro comedido y una actuación realmente extraordinaria, de chapeau! Mejor no hablar de los paralelismos indiscutibles con algunos directores/as de publicaciones. Sí, jefecillos al fin y al cabo, cabezas de alfiler en este inmenso planeta, pero capaces de hacerte la vida imposible y que incluso hacen buena a la directora de Vogue en la peli. ¡Ay el poder, consuelo de los tontos!

Lynx dijo...

pero es que además el libro de la Weisberger es muy divertido (sobre todo si trabajas en el business de las revistas)!

Anónimo dijo...

La señora Streep, bastante mas comedida que de costumbre. La historia ,del montón. Ahora bien, el resto de figurantes y aprendices de actores y actrices (?), especialmente la subprotagonista principal (cuyo nombre no sé ni me interesa saber), de horror.

monito dijo...

Yo también vi la peli en DVD y me entretuvo. La interpretación de la Streep, como siempre, fantástica. ¡vaya miradas! ¡qué aires y qué ínfulas se gasta! Y es cierto, la cantidad de "brujas" y "brujos" que hay por esta vida que se creen que todo el trabajo es suyo y que los demás están a su servicio. Mi marido, también la vio y le gusto, y él no trabaja en ese mundillo, pero también conoce gentecilla de ese calibre.

Tonio L. Alarcón dijo...

Un honor que le confundan a uno con Quim Casas.