
Diego A. Manrique es, sin duda, una de las primeras firmas de nuestro país en cuanto a crítica y crónica musical se refiere. Una verdadera enciclopedia del rock y del pop, y además un periodista sólido, con formación, cultura y mucha mili, de esos de los que cada vez quedan menos. Pero en cuestiones de cine no anda tan puesto, según se deduce de la primera frase de su artículo de hoy en El País: “El chiste ya circulaba en 1974. lo popularizó Billy Wilder en Primera plana: ‘No le digas a mamá que soy periodista; dile que trabajo en un burdel’”.
Pues no. Que el chiste es auténtico, vale. Que tiene unos cuantos años encima, también. Pero, salvo que el Alzheimer esté empezando a jugarme malas pesadas, yo juraría que no aparece por ninguna parte en la película de Wilder (por cierto, acaba de salir en DVD). Es lo malo que tiene citar de memoria (yo soy el primero que lo hace, a veces), o informarse de oídas. Seguramente ustedes se las conocen todas, pero aquí hay otras frases archiconocidas que, en realidad, nunca se han pronunciado en la gran pantalla:
“Tócala otra vez, Sam”. Aquí la culpa la tiene Woody Allen, que tituló de esa manera su obra de teatro, que luego fue llevada a la pantalla con el título (en España) de Sueños de seductor. Lo que verdaderamente se dice en Casablanca es “Tócala, Sam. Toca As time goes by”.
“Yo, Tarzán; Tú, Jane”. Tampoco. Lo más parecido que llegó a decir Johnny Weismuller en sus interpretaciones del hombre mono fue “Tarzán. Jane”, mientras se señalaba a él y a su señora, alternativamente. “Ongawa, Chita” creo que sí que lo dice. Por cierto ¿Alguien sabe qué narices quiere decir “Ongawa”?
“Elemental, querido Watson”. Bueno, este es el caso opuesto. Sherlock Holmes sí que ha pronunciado esta frase en innumerables películas; donde no la dijo jamás fue en las novelas y cuentos originales de Arthur Conan Doyle.
Son precisiones muy conocidas, y a lo mejor me estoy poniendo un poco tiquismiquis y tampoco es para tanto... Total, una de las mejores frases sobre la exactitud de las citas la dijo (y es cierto que la dijo) Groucho Marx: “Cíteme diciendo que me han citado mal”.



















